<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> XACOB AGRA, Web Oficial
 
Hola a todos.

Me llamo Xacob Agra y en unas cuantas líneas voy a tratar de que conozcáis un poco mejor el mundo del deporte de la moto de montaña al que me dedico como piloto profesional. Este resumen va a tratar de modo especial mi reciente participación en el rallye Lisboa-Dakar, que para muchos es la prueba motociclista más dura del mundo, y que yo tengo la satisfacción de haberla terminado este año en el que debutaba en la 20º posición de la clasificación general, además de ser el tercer mejor piloto español y el quinto mejor debutante. Este es el mejor resultado que ha conseguido hasta hoy un piloto gallego en esta prueba.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Trayectoria deportiva

Empecé a montar en moto cuando tenía 7 años y me regalaron por Reyes una moto infantil. Era una Puch Mágnum de 50 cc. En mi casa siempre hubo una afición muy grande al mundo del motociclismo principalmente gracias a mi padre, que lleva más de treinta años como organizador de pruebas de motos, sobre todo en el campo de la moto de monte. Él fue el que me contagió la “fiebre” por la moto, me apoyó siempre desde niño y realmente influyó mucho para que yo hoy me dedique a esto como piloto profesional.
De niño empecé a correr en motocross con 8 ó 9 años y al cumplir los 10 años ya fui campeón gallego alevín. Más tarde llegarían otros títulos de campeón gallego de motocross de 80 cc, de 250 cc Junior, de 250 cc Senior, y otros buenos resultados en algunas pruebas de Campeonato de España. Mientras tanto, seguía haciendo la vida normal de un chaval de mi edad, yendo a clase haciendo alguna gamberrada que otra y entrenando en moto en los fines de semana.

A los 20 años y después de pasar una lesión grave de rodilla empecé a correr en enduro. Al poco tiempo se fijaron en mi los técnicos de la Federación Española y me ofrecieron entrar en el equipo Nacional de enduro. Con ellos empecé a dedicarme al enduro de forma profesional.
En 1999, corrí el Campeonato del Mundo de Enduro Junior y conseguí ser subcampeón. También fui campeón del mundo por equipos Junior en Portugal formando parte de la selección España Junior. Al año siguiente, en el 2000, fiché por el equipo oficial de KTM, que estaba en Italia y corrí el Campeonato del Mundo de Enduro. Ese año volvimos a ganar el Mundial Junior por equipos.
Estuve en la marca KTM hasta finales del año 2003, pasando luego a Husqvarna en 2004. Desde el año 2005 pertenezco al equipo Yamaha, con el que sigo participando en el campeonato de España de enduro y también el rallye Lisboa- Dakar, en el que este mi primer año acabé de 20º, como ya señalé antes.
Además, en estos últimos años conseguí ser cinco veces subcampeón de España de enduro y participé todas las temporadas en el campeonato del mundo de Enduro.

Este año volveré a correr el Cto de España de enduro con Yamaha y haré algunas pruebas en África como preparación para el próximo Rallye Lisboa Dakar, que volverá a salir el día de fin de año desde Lisboa.

Mi preparación

Para estar en forma necesito seguir un plan de entrenamientos duros que no sólo tiene que ver con la moto. Durante la pretemporada me entren a diario en el gimnasio, hago ciclismo de carretera y de montaña, natación y algo de footing. Es muy importante estar en buena forma física porque la moto es muy exigente. Soy un gran aficionado a hacer deporte y en más de una ocasión participé en pruebas para aficionados de ciclismo o triatlón.

Todo esto lo voy combinando con entrenamientos en moto unos cuatro dias a la semana, en los que practico diferentes formas de entrenamiento como son el motocross, hacer pruebas cronometradas de enduro o rodar en recorridos abiertos por el monte.

El Rallye Dakar: la prueba más dura del mundo

Como ya conoceréis muchos por la televisión y la prensa, el Rallye Dakar está considerado como la prueba de motos más dura que existe.
El Dakar se lleva organizando desde hace 26 años y gracias a la televisión y al éxito de los pilotos españoles como Nani Roma o Marc Coma, la prueba ha alcanzado una popularidad muy alta en estos últimos años. Como decía, empezó a organizarse en el año 1980 y desde entonces hasta hoy siempre ha tenido como fecha de salida el día de Fin de Año, por lo que para nosotros los pilotos esa noche se vive de forma muy diferente. Mientras en todas las partes del mundo se celebra la entrada en el Año Nuevo y se pasa en una noche de fiesta, nosotros tenemos la cabeza puesta en lo que nos espera en las dos semanas siguientes.

Este fue mi primer año en el Dakar y pude comprobar personalmente por qué todo el mundo habla de ella como una prueba tan terrible. Tuvimos que hacer más de 9.000 km en 15 etapas, con algunos dias de hacer 1.000 km durante casi 15 ó 16 horas encima de la moto. Es un esfuerzo agotador no solo físicamente sino también psicológicamente.

En el equipo en el que participé se llama el Yamaha Dakar Team y es el equipo oficial de la marca Yamaha en España. Lo formamos cuatro pilotos, de los cuales uno es una chica, Amparo Ausina, que es la única española que logró terminar este rallye en la edición de 2004. Están también dos pilotos catalanes Gerard Farrés, Pepe Domenech y yo. Además nos acompañan 3 mecánicos, 1 cocinero y un director de equipo. Nuestras motos son Yamahas de 450 cc especialmente preparadas con depósitos grandes para tener más autonomía, con suspensiones especiales y con los diversos aparatos de navegación que nos hace falta para navegar por el desierto.
Además, llevamos como vehículos de apoyo 2 coches de todo terreno y dos camiones en los que se transportan todos los recambios y todo el material que necesitamos: herramientas, ruedas, repuestos, equipajes, tiendas de campaña, etc..

La vida durante la carrera
Como ya dije antes, para hacer el Dakar en moto hay que estar muy bien preparado físicamente y tener unos conocimientos claros de cómo orientarse y poder navegar en las etapas, ya que los recorridos no están marcados y debemos seguir la ruta a través de la brújula y del dispositivo GPS que llevamos. Este es el motivo por el que se le considere como una aventura también. Hay que tener siempre muy presente que el Dakar es una prueba muy peligrosa y son muchos los que han pagado incluso con la vida los accidentes que han tenido. Por lo tanto, no solo se trata de correr sino de hacerlo con seguridad y sabiendo orientarse en todo momento. No te vale de nada correr mucho si luego no pasas por los puntos de control secretos que te marca la organización y que controlan por medio de un sistema GPS. Correr con seguridad y saber navegar y orientarte son los dos principales secretos de esta carrera.

La vida en África

Como ya dije, la carrera dura 16 dias, contando con una jornada de descanso al acabar el octavo día. Atraviesa siete países diferentes, que son: Portugal, España, Marruecos, Mauritania, Mali, Guinea y Senegal.
Las dos primeras etapas se realizaron en España y Portugal y la verdad es que se hacen pensando en el público ya que acuden miles de personas a verlas y tienen mucha repercusión.
Cuando llegas a África, la cosa cambia completamente.
Un día típico allí te levantas a la 1 de la madrugada. Sin poder lavarte siquiera porque no dispones de agua, a la 1.30 desayunas con lo que te ofrece la organización y ya a las 2 de la mañana se da la salida. Los pilotos vamos saliendo de minuto en minuto. Normalmente hay que hacer un recorrido de enlace de muchos kilómetros y que se hace de noche, hasta que llegas a la salida de la parte cronometrada de la etapa. Eso ocurre sobre las 8 de la mañana. A partir de aquí es donde tienes que darlo todo porque vas luchando directamente contra el reloj durante 8 ó 10 horas. Te puede ocurrir de todo, desde tener una avería en la moto o perderte (como me pasó a mi este año) o tener una caída grave. Lo normal es que te caigas varias veces aunque a lo que más miedo se le tiene es a una caída en la que te puedas hacer daño. En este tramo cronometrado de la etapa hay que parar obligatoriamente cada 250 km para repostar gasolina y descansar 15 minutos. Aquí aprovechamos para beber y comer algo, normalmente barritas energéticas. Después de 3 ó 4 paradas como ésta, sobre las 7 de la tarde llegamos al campamento del final de cada etapa donde ya está el resto del equipo. Si no hubo demasiados problemas con la moto, hablas con los mecánicos sobre lo que hay que hacer a la moto y luego vas a cambiarte. Aprovechas para ducharte a base de calderos de agua. Menos mal que suele hacer calor. Después ya puedes ir a cenar en las tiendas que monta la organización. En este momento del dia es el que se suelen hacer declaraciones a los medios de comunicación. Después de cenar, volvemos al campamento de nuestro equipo, marcamos en las hojas de ruta que nos dan los puntos más importantes de la etapa del día siguiente y luego, a la tienda y a dormir. La verdad es que no se suelen dormir las horas que nos gustaría pero......


La alimentación durante la carrera

Nuestra alimentación consiste en hacer un desayuno fuerte y luego ir tomando barritas energéticas y bebidas isotónicas cuando vas en la moto. Al final del día se pude cenar de modo decente. Los menús que sirve la organización están bastante bien y suelen poner sopas, pasta, arroz, pollo, ensaladas, etc. Hay que tener mucho cuidado con las ensaladas y el agua que bebes porque si coges una infección en el estómago puedes complicarte la vida e incluso retirarte.
También es fundamental estar bien físicamente, tener los músculos a tono y si te hace falta, hay fisioterapeutas que te pueden ayudar con un buen masaje...

A medida que pasan los dias el cansancio se acumula y se viven también momentos amargos. Yo tuve dos dias claves, que fueron cuando me perdí durante dos horas en la octava etapa, en medio del desierto, y me costó dos horas de retraso más otras dos horas de penalización por saltarme un control. Para colmo, al día siguiente estaba rodando bastante bien para intentar recuperar cuando tuve una avería con el embrague de la moto y perdí casi otras dos horas en la reparación, que tuve que hacer yo mismo.

Las dos caras del Dakar

Los mejores momentos del Dakar los vives gracias al ambiente de compañerismo que se respira entre todos los que formamos el equipo, que somos como una familia. También es muy especial el ambiente del final de cada etapa, en el que estás con otros pilotos que también siguen en carrera como tú y en el que puedes ver a figuras como Carlos Sainz, Nani Roma o Marc Coma, y que allí son uno más.
Los paisajes por los que atraviesas también son impresionantes y yo pude comprobar esa belleza inmensa de África y del desierto de la que tanto había oído hablar a quienes corrieron esta carrera antes que yo. Es muy especial cuando haces la etapa del último día en el lago Rosa de Dakar. Para mi, este es el momento más mágico de toda la carrera.
También se agradece mucho el apoyo que me dan mis amigos de aquí, de Porriño, y de toda la gente que me ayuda todo el año y que sufren por mi y me dan ánimos cuando estoy participando en alguna carrera.

La parte más dura del Dakar es la de ver algún accidente durante la carrera, como el que acabó este año con la vida del australiano Andy Caldecott, que tuvo una caída en un sitio por el que yo pasé unos minutos después.
Tampoco es muy agradable ver a otros pilotos con problemas tirados en mitad del desierto y que no sabes si podrán llegar al final de la etapa.
Otra cosa que también llama la atención es el comprobar la pobreza con la que viven muchas personas en África. Este es un problema en el que toda la humanidad debería implicarse mucho más y poner todos los medios para solucionarlo porque pienso que a los que vivimos en el primer mundo debería darnos vergüenza la miseria que existe en África en pleno siglo XXI.

La solidaridad en el Rallye Dakar

En muchos periódicos y revistas se puede leer a gente que critica esta carrera diciendo que es un derroche y un insulto para los habitantes de África.
Pienso que no tienen razón y que el Dakar lleva mucho dinero a África y riqueza a los sitios por donde pasa y que esperan cada año el paso de la carrera para aprovecharse los recursos que se generan. Hay que pensar que al rallye lo siguen cientos de personas solamente entre los participantes y los equipos de asistencia. Además, hay otros muchos cientos de aficionados que siguen la prueba en todo o en parte. Toda esta gente deja su dinero allí por donde pasa. A menudo ceden parte de su material como repuestos, ruedas, ropa, etc,, a los habitantes de los pueblos y aldeas.

Desde hace unos años existen también unas organizaciones de solidaridad y ayuda que aprovechan los medios de transporte del rallye para llevar a África muchas toneladas de alimentos, medicinas, equipos médicos, ropa y artículos básicos que solamente es posible trasladar hasta allí utilizando los camiones y vehículos de la carrera.
En España, la más importante es una que se llama “Fundación Dakar Solidario” y que existe gracias a las subvenciones de varias marcas de motos y coches, de varios laboratorios médicos y hospitales y otras empresas importantes. La dirige el médico cirujano Xavier Mir y se encarga de pagar todos los gastos de varios hospitales de Mauritania y Mali. Estas fundaciones se dan también en otros países de Europa y ayudan de forma muy importante a toda esa gente necesitada y gracias a ellas se salvan muchas vidas humanas cada año y se mejoran las condiciones de vida de estos países.

Sinceramente creo que el Dakar lleva a África muchísimos más beneficios que perjuicios.

Creo que tenía razón Marc Coma cuando decía hace poco en un periódico, después de ganar el rallye, que “Mucha gente se dedica a criticar la carrera desde el sofá de su casa con el mando de la tele en la mano pero realmente a nivel personal de cada uno de esos que tanto critican, lo que se hace es más bien poco.”